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Deseos y perspectivas del colectivo organizador

Comer del mismo plato
Producir en estado de convivencia, de diálogo, de afecto.
Accionar con el aporte de los colegas, cuidados, queridos.
Pienso en un NÓMADES, donde todos cuidemos de todos, atentos a las necesidades de nuestros compañeros, donde la convivencia sea una parte importante de donde devengan otros proyectos, aventuras, diálogos, y fortalecimiento de nuestras redes ya existentes.
Pienso en un encuentro donde las vivencias a nivel humano sean tan importantes como la obra. Donde el espacio urbano sea objeto de una interacción y no tan solo un soporte, donde compartamos con la población local y ante todo seamos felices.
Soledad Sánchez Goldar.
PD: Los esperamos con pan y mermelada casera.
Y se produjo el llamado,
y comenzaron a llegar,
y se encontraron.
y cada uno venía con sus ideas, su equipaje y cada uno traía su parte.
Y cortaron el pan,
y compartieron el vaso,
y se dijeron palabras.
Y eran muchos cuerpos que formaban solo uno, moviéndose al unísono, apenas separándose.
Y fueron muchos días,
y fueron allá,
y también allá.
Y allá.
Y dejaron una huella, que fueron varias, en aquellos que tuvieron la suerte de ver pasar a esta bandada.
Celeste Sánchez Goldar
¿Desde y hacia dónde peregrinan los Nómades?
Hasta el momento no han habido excepciones, en cada festival de performance donde participé, el cúmulo de experiencias más movilizantes y transformadoras se fueron dando en el tejer de los espacios cotidianos de intercambio y convivencia. De hecho, en muchos casos pude percibir claramente como las acciones presentadas encarnaban como una consecuencia orgánica, contaminada, ampliamente enriquecida por el proceso de convivencia y diálogo previo con el entorno, su gente, su imaginario, sus variadas formas de habitar el tiempo y el espacio.
En lo personal, cada una de las acciones que presenté en festivales donde tuve la oportunidad de convivir un tiempo previo, se vieron claramente iluminadas y vitalizadas por el proceso de intercambio, por ese “entrecuerpo” o cuerpo del encuentro.
Si el arte de acción viene desarrollándose desde múltiples visiones y experiencias para disolver esa continua película nublosa que un sistema de elites, una academia anquilosada, avara y un mercado urgido de intereses mezquinos quieren extender entre arte y vida, sin dudas en los procesos de ese “entrecuerpo” se pueden gestar las fuerzas metabólicas necesarias para poder adquirir una mayor lucidez, potencia y fraternalismo que nos permitan continuar esta faena desde el lugar que nuestro tiempo y nuestro corazón reclaman.
El cuerpo el encuentro se hace escucha y voz, danza y reflexión, abrazo y cuestionamiento, curiosidad y debate, inspiración, reelaboración, potencia creadora que circula casi imperceptiblemente entre mates, meriendas, vapores de cocina y fogones, paseos, bailes, ¿besos y caricias?, risas, siestas al sol y apasionadas charlas a oscuras desde camas vecinas… Por eso, en lo personal, quiero de este Nómades un espacio vivo y dinámico para darle la bienvenida a este cuerpo del encuentro, que se sienta a gusto, que circule, que fluya, que nos espeje fraternal y mutuamente contaminados.
Luis Eduardo Martínez
El concepto de Nomadismo,
al menos como me interesa proponerlo, no hay que pensarlo en el sentido de “trasladarse hasta un espacio” sino como un “trasladarse por el espacio”, es decir, comprender este movimiento como una continuidad y no como un punto y aparte (o un punto aparte). Si yo “soy-siendo”, en tanto esté o me desplace, todo cambio en el contexto generará cambios en mi ser, y de manera simultanea, toda nueva presencia en ese espacio lo modificará, modificándose a su vez las relaciones entre las partes componentes del mismo y las fuerzas que allí se activan. Entendamos este Nomadismo como una transnacionalidad y no como una internacionalidad, es decir, no como quien lleva su obra para ser expuesta en un otro contexto (podríamos pensar aquí en las producciones de los artistas internacionales) sino quien produce su obra fruto del transitar, interactuar y vivenciar en ese otro contexto. Ya no la dinámica pasiva del mostrar-expectar sino la activa interacción entre las partes que, en tanto co-construyen la obra, trascienden la dicotomía (los)otros/(nos)otros hacia un total nosotros, y donde el autor o el concepto de autoría no queda anclado en quien ejecuta la acción, sino que se desplaza a la interacción de esta persona con el contexto (y con quienes lo habitan), pudiéndose pensar entonces ya no en una única autoría o en una multiplicación de la autoría sino -en tanto estas otras partes del nosotros quedan anónimas a la hora de difundirse los registros- en una dilución del concepto de autoría en la obra final (si es que se puede estipular un límite final para cada obra).
Y en tanto dilución de la autoría y Transnacionalidad como atributos del Nomadismo, es que me interesa pensar a “nómades, Festival Itinerante de Performance e Intervenciones Urbanas” como un ser-siendo colectivo donde la obra más interesante no sea la o las propuestas individuales sino el convivir y relacionarse, tanto entre lxs integrantes del equipo entre sí (lxs artistas invitadxs, lxs fotógrafxs y lxs organizadorxs), como así también cada persona con cada contexto a transitar, posibilitando de este modo que se generen redes entramadas de afectos y respetos mutuos para que al finalizar los 10 días de experiencias podamos despedirnos entre todos y todas con un fuerte abrazo que permita mantener ese vínculo más allá de las fronteras físicas de cada país.
Santiago Cao
Artistas participantes:

Artistas invitados:

Argentina: Inti Pujol, Verónica Meloni, Jésica Marcantoni, Javier del Olmo, Lorena Avallar, Lucrecia Requena, Luis Eduardo (Lemu) Martínez, Santiago Cao, Soledad Sánchez Goldar.

Bolivia: Santiago Contreras.

Brasil: Larissa Ferreira, Paulo Nazareth.

Chile: Paulina Ellahueñe.

Colombia: Tzitzi Barrantes.

Ecuador: Juan Montelpare.

México: Melissa García Aguirre.

Venezuela: Aidana Rico Chávez.

http://festivalnomades.blogspot.com.ar/

http://festivalnomades.metzonimia.com/

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